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Ayer ví como robaron una veterinaria, y el ladrón salió como si nada, hasta pude grabarlo; la inseguridad está cada día peor. Para colmo el ladrón hasta se paró a mear.
La impunidad en su máxima expresión. Muy seguramente ése descarado ahora anda por la calle como si nada.
La memoria nos permite conservar lo que el tiempo ya nos quitó, pero también nos hace conscientes de todo lo que hemos perdido. Cada recuerdo confirma que algo existió y que ya no está.
Vivimos entre lo que recordamos y lo que olvidamos, mientras avanzamos hacia el mismo final. Recordar es una forma de prolongar la vida dentro de aquello que inevitablemente desaparece.
Hay días en que parece más fácil rendirse y aceptar que nuestra vida y momentos ya pasaron. Pero mientras el corazón siga latiendo, todavía queda algo por rescatar. Este instante no volverá, me queda claro.
Y éso precisamente es razón para comenzar.
Un día a la vez...
Hay personas que me dicen que acercándome a Dios puedo encontrar la paz...
En mi caso, alejándome un poco también.
La muerte no nos roba a los seres amados, los guarda e inmortaliza en el recuerdo...
Porque la vida si nos los roba, y muchas veces.
Mi color favorito soy yo, tratando de hacer todo cansado, sin ganas, triste; pero luchando por un sueño que ni yo logro reconocer.
Hay historias donde nadie tuvo la culpa, y terminan mal.
Personas que llegaron antes de tiempo, decisiones que aparecieron después y momentos que nunca supieron coincidir.
La vida siempre nos deja las piezas frente a nosotros, y a veces aprendemos a reconocerlas, cuando ya no queda nada por armar.
Leer no siempre te puede dar respuestas, pero a veces, con tan solo una frase basta para ordenar todo tu caos.
Puedo pasar todo el tiempo buscando explicaciones que quizás nunca lleguen. Y es que lo vivido sirve para entenderlo, no para quedarme ahí.
Porque hay situaciones que solo encuentran sentido cuando sigo caminando, y no necesito saberlo todo para continuar, solo dejar de pedirle respuestas a la vida.
Me di cuenta de que estoy envejeciendo, pero no por mis arrugas, ni por mis canas.
Fue algo más silencioso, más profundo, más verdadero.
Es mi historia.
He conocido el amor, la lucha, y la pérdida. He sobrevivido días duros y bailado noches eternas.
Hoy vivo más despacio, bebo mi café mientras sigue caliente, respondo cuando puedo, no cuando debo, camino sin prisa, sin perseguir nada.
Me escucho, me respeto, me elijo.
Y por primera vez en mi vida…
ya no deseo más.
Porque ahora, soy suficiente.
Escribir es como pedir una cita, a los sueños, a los recuerdos, a la imaginación, o a los sentimientos.
Es como una reunión para contarnos nuestras cosas, las que duelen, y las que no.
Escribir es llegar siempre puntual a unas palabras y que ellas te esperen.
"Nos prometieron que los sueños podrían volverse realidad. Pero se les olvidó mencionar que las pesadillas también son sueños"...
Oscar Wilde.
Ya que hay un día internacional para todo; debería de haber un día para los que tocaron fondo,
para los jodidos, para los que aman con todo, pero no son correspondidos.
Para los que todo lo perdieron, para los que andan perdidos, para los que fueron honestos,
pero jamás les tocó la fortuna.
Para los solitarios, los derrotados, los que ya no sienten dolor.
Para los que a pesar de todo,
sueñan con encontrar algún día el amor.
Lo extraño de existir, es que nunca somos la misma persona en la memoria de los demás. Para algunos fuimos refugio, para otros una herida y para muchos apenas un nombre que el tiempo terminará borrando. Con el tiempo vamos dejando versiones distintas de nosotros en cada persona que conocemos, y ninguna cuenta por completo quiénes fuimos en realidad.
