| vengo a avisar de que mañana me paso por aquí y me pongo al día con todo, que he tenido unas semanas un poco complicadas 🫶🏻
Entre conversaciones y el alcohol, el parpadeo de la luz no parecía tener mucha importancia para él.
Sin embargo, que se apagaran por completo de un momento a otro le hizo reaccionar al instante, recordando muy bien la última situación que vivió así.
—— ¿Que está pasando?
—— Lo sé. No pienso atacar a nadie.
Estaba más empleado en descubrir lo que pasaba que en señalar a alguien con el dedo y buscar un culpable.
Rió, observando a quienes se habían animado a bailar antes de devolver su atención a ella.
—— Pues que se ponga como reto personal »
—— Tampoco quiero robar vuestra atención con mis increíbles dotes de baile, Beth. Tengo que dejar que los más novatos se luzcan también.
Porque en efecto, no se le daba bien y se negaba a hacer el ridículo.
—— Sí, aunque al mismo tiempo siento que aún no se ha avanzado nada con el caso. Seguimos sin encontrar un culpable o el motivo oculto tras las amenazas.
Era bastante analizador en ese aspecto, y tras toda la información que tenía, le parecía ilógico que estuvieran perdiendo »
Acercó su copa a la de Viviane por un segundo para brindar. Se había presentado voluntario en el interrogatorio para dar su versión, pero aún así le aliviana no tener nada que ver con los sospechosos.
—— Exacto. Aunque me preocupa mucho el asunto y los que aún no están limpios.
—— Por dios, no. Se lo haces tú que seguro que controlas mejor.
Su interés aumentó conforme avanzaba el discurso, esuchando toda la lista de inocentes. A saber hasta dónde iría a parar todo esto y qué pretendía decirles.
—— No, no. Déjalo que se ahogue.
Se unió a la conversación con su nueva copa de whiskey, aunque su atención se desvió hacia el alcalde y su discurso.
Había cogido una figura de un árbol de aquella caja. Bastante apropiado para él y su personalidad.
Tras pensar en su consigna, se acercó a @smlemoon y le tendió el árbol de madera.
—— Para ti.
Menudas risas se está echando con Geppetto y Carlo. Ojalá el anciano apareciera más veces por allí, que es muy gracioso.
Observó pacientemente cómo ataba el moño. No solía vestir así de arreglado por lo que no entendía sobre moda o qué se veía más elegante y formal.
Se fiaba de su percepción y habilidades, descendiendo la mirada hacia el resultado una vez terminó de ajustarlo.
—— Oye, pues»




