Consultor de Tecnopolítica y Comunicación • Analista • Periodista y Comunicador • #Soberanía #JusticiaSocial • «Viam inveniam aut faciam»

Iberoamérica
Joined May 2011
🇧🇷 | Un día alguien escribirá que un 25 de octubre de 2026, en una remontada histórica, un obrero salvó a su país y a toda una región del fascismo arropado por el grito de su gente en las calles. Nuestra generación sabrá que se trata de Luiz Inácio Lula da Silva Buenas noches ✊🏻
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Adrián Ramírez retweeted
🧠🇧🇷 | LA ERA DE LA TECNOPOLÍTICA La agencia de inteligencia de Brasil (ABIN) ha confirmado la interferencia del gobierno de EEUU en las elecciones presidenciales para apoyar a Flavio Bolsonaro. Y conviene detenernos un segundo para hablar de algo decididamente impostergable: 1/ La convergencia de política y tecnología exige a gritos nuevos marcos para su estudio y nuevos métodos para su disputa. La nueva arena, las nuevas relaciones de poder y los fenómenos sin precedente histórico no responden a recetas del siglo XX. 2/ El intento de explicar la realidad contemporánea con preguntas de un mundo analógico que ya no organiza la realidad igual que ayer y prácticamente no existe ha fracasado por resultar profundamente insuficiente. 3/ La búsqueda de orientación en un terreno con el mapa de otro tiempo no solo ha resultado un empeño infructuoso, sino, de hecho, una ventaja competitiva frente a los dueños de las tecnologías. Y por tecnologías entiéndase, sin rodeos, algoritmos y sistemas predictivos que han capturado la conversación pública en la dimensión digital, desde donde dibujan la conveniencia de los candidatos que representan sus intereses, mientras inciden e invisibilizan a sus adversarios. 4/ La resistencia, la disputa y la transformación frente a las élites tecnológicas —declaradamente tecnofascistas— están supeditadas a la actualización, de marcos para comprender el campo y de métodos para aspirar a algo más que a la subordinación en el nuevo orden. 5/ Apenas empezamos a sospechar consensuadamente que el tecnofascismo está tocando a la puerta y en realidad ya estamos engullidos, viviendo en las condiciones que dictan sus entrañas.
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🇧🇷 | Campaña histórica ✊🏻
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🇧🇷 | ALEA IACTA EST La campaña de #Lula fue poderosamente osada, creativa, enérgica, intérprete de su tiempo y reveladora de una lección clave para las futuras estrategias del progresismo y la izquierda en tiempos de #tecnopolítica: LA MOVILIZACIÓN HACE TEMBLAR A LOS ALGORITMOS.
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Adrián Ramírez retweeted
Lula versus Bolsonaro: Passei 1.901 dias em confinamento solitário por revelar a verdade sobre os assassinatos e a espionagem do governo dos EUA, inclusive contra o Brasil e suas indústrias. Lula, fora do poder, lutou pela minha liberdade. Lula, no poder, discutiu minha perseguição com o papa Francisco, que decidiu se encontrar com minha família e ajudar. Depois da minha libertação, Lula e eu nos encontramos em Roma para lamentar a morte do Santo Padre. Lula foi gentil com meus filhos e não pediu nada em troca. Em contraste, Jair e Flávio Bolsonaro nada fizeram e nada disseram. Sem a capacidade de dizer não a Washington e a Tel Aviv, não pode haver política interna, apenas ordens estrangeiras. Essas instruções são sempre as mesmas: “Ampliem nosso roubo de recursos e salários e calem a boca sobre nós assassinarmos crianças”. Os entreguistas entregarão tudo em troca de uma fatia, até a própria língua.
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Adrián Ramírez retweeted
📝🇧🇷 | De esto debe tomar nota la región: en tiempos de bots, algoritmos y profunda incidencia digital, la lucha no se trata solo de disputar el territorio, sino lograr activar la MOVILIZACIÓN social. Estas son las juventudes brasileras 👇 #BoraLula #Eleições2026
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Adrián Ramírez retweeted
🇧🇷 | Mañana a esta hora el futuro económico, la soberanía y la autonomía geopolítica de Latinoamérica se estará disputando en las urnas de Brasil. Esta campaña nunca se trató solamente de la elección de #Lula, sino también de un modelo de futuro posible para la región.
"O que o povo brasileiro fez nesse segundo turno não estava escrito em nenhuma página da nossa sociologia. O povo assumiu para si a responsabilidade de fazer a campanha". Muito obrigado, Rio de Janeiro! 📸 @ricardostuckert
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🇧🇷 | Mañana a esta hora el futuro económico, la soberanía y la autonomía geopolítica de Latinoamérica se estará disputando en las urnas de Brasil. Esta campaña nunca se trató solamente de la elección de #Lula, sino también de un modelo de futuro posible para la región.
"O que o povo brasileiro fez nesse segundo turno não estava escrito em nenhuma página da nossa sociologia. O povo assumiu para si a responsabilidade de fazer a campanha". Muito obrigado, Rio de Janeiro! 📸 @ricardostuckert
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Adrián Ramírez retweeted
Opinión | "Como economistas que llevamos mucho tiempo estudiando Brasil, podemos decirlo sin medias tintas: si gana Bolsonaro, el desempleo aumentará, el crecimiento se desacelerará, la pobreza crecerá y la situación de la clase media empeorará", escriben Joseph E. Stiglitz y Laura Carvalho dozz.es/koe2z
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Genocidio.
#ÚLTIMAHORA | Netanyahu anuncia una operación militar a gran escala en Cisjordania ocupada, con evacuaciones forzosas de palestinos y registros.
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Adrián Ramírez retweeted
Bora Lula! If and only if the Brazilian economy is going to work for the majority of its people. It’s not easy (yes there are massive hurdles) but there is only one candidate interested.
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📱 | LA MOVILIZACIÓN HÍBRIDA La nueva arena política ha devenido en un cúmulo de simulacros tecnológicos orientados a concentrar más y más el control de las élites contemporáneas. Sin embargo, hay un modo de disputarlo desde las fuerzas transformadoras; la movilización híbrida: 1/ Cada like, cada comentario y cada posteo no están ahí para enriquecer el debate público, sino las cuentas de resultados del capitalismo de plataformas. Y en ese tablero donde los algoritmos y las predicciones son sístole y diástole del sistema, el control es apenas un eufemismo de lo que verdaderamente ocurre. 2/ Para las fuerzas de izquierda, los progresismos y otros movimientos emancipatorios, disputar la hegemonía en internet con las reglas impuestas por las mismas compañías es como jugar a la ruleta rusa con una pistola cuyo cañón está dado vuelta. Las plataformas viven del simulacro de libertad y democracia mientras capitalizan la indignación, promueven el individualismo y fomentan la polarización más tóxica. 3/ Todo gira en torno a la atención y el tiempo más que nunca escasos, y eso justifica la agitación como modelo de negocio, y del storytelling de ética y sensibilidad que cada vez es más difícil de creer por nadie. Aún así, la premiación de la viralidad reaccionaria y la asfixia del discurso crítico o disidente con barreras comerciales, pauta publicitaria inaccesible y otras estrategias, está vigente. 4/ Y es aquí cuando, frente a los think tanks habilitados para operar con granjas de bots y microsegmentaciones algorítmicas a cambio de inversiones o promesas millonarias, la izquierda y los partidos progresistas sufren y sufrirán cada vez más la desventaja estructural del poderoso plano digital. ¿Cuál es la salida? La respuesta es la movilización social híbrida. Cuando la indignación social se materializa en cuerpos y acciones ocupando el espacio público —en paros, huelgas, asambleas y marchas masivas—, el relato cambia exponencialmente de escala. Y esa irrupción genera un desborde tan potente que las redes comerciales, perdón: sociales, ya no pueden ignorarlo ni invisibilizar lo por completo. Porque la realidad que empieza a filtrarse, grabarse, transmitirse en vivo y a saturar las pantallas, rompiendo los filtros algorítmicos, ya no es la voz de un lider o un partido: es popular; es de la gente. 5/ La réplica de lo que pasa en las calles en la asimétrica dimensión digital no debe ser un accidente; debe ser una estrategia de competencia electoral, llena de tácticas sociales inteligentes para la era tecnopolítica. Debe ser por excelencia la forma en la que los de abajo fuercen a las infraestructuras corporativas a procesar la urgencia de lo real y fuercen a los amaños electorales a respetar la voluntad popular. Porque el algoritmo puede invisibilizar un discurso, acaso un manifiesto, lo mismo que los sistemas pueden vulnerar a los colegios electorales, pero no puede silenciar a millones de personas exigiendo conscientemente en las calles y en la dimensión digital. 6/ La lección es clara: la red sin la calle se vuelve un eco estéril; la calle sin la red carece de altavoz global. Entonces, el verdadero desafío de las izquierdas y los progresismos de nuestro tiempo consiste en tejer ese bucle continuo. Utilizar la chispa digital para encender el asfalto y la fuerza del asfalto para hackear masivamente el algoritmo y contra-hackear las injerencias electorales extranjeras. Porque al final del día, los servidores se apagan, pero la historia política la siguen escribiendo los pueblos organizados.
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🇦🇷🇪🇸 | Milei no va preso en España gracias al mismo Derecho Internacional que sus jefes no aplican jamás en los países que invaden y que él ha destrozado en su país. Le otorga inmunidad como Jefe de Estado, pero sin la cual sería un delincuente cometiendo 3 delitos tipificados: Injurias Graves contra las Instituciones del Estado (Art. 504.1), Incitación al Odio (Art. 510), o por Desorden Público (Art. 557). Libertad de expresión no es ir a sacudir los procesos políticos independientes de otros países. Eso solo es el fascismo campando a sus anchas y cobardemente bajo el paraguas de unos derechos que no reconoce en nadie ni para nadie. Pero lo previsible de las caricaturas ayuda a hacer lo que hizo Sánchez en su última publicación: Dejar en evidencia la diferencia de altura, absorber en la discusión nacional el ataque de un extranjero revoltoso y dejar expuesto a qué clase de personajes aplaude el bloque de la derecha y la ultraderecha española. Milei, en el fondo, le terminó ayudando a aclarar el panorama.
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📱 | LA MOVILIZACIÓN HÍBRIDA La nueva arena política ha devenido en un cúmulo de simulacros tecnológicos orientados a concentrar más y más el control de las élites contemporáneas. Sin embargo, hay un modo de disputarlo desde las fuerzas transformadoras; la movilización híbrida: 1/ Cada like, cada comentario y cada posteo no están ahí para enriquecer el debate público, sino las cuentas de resultados del capitalismo de plataformas. Y en ese tablero donde los algoritmos y las predicciones son sístole y diástole del sistema, el control es apenas un eufemismo de lo que verdaderamente ocurre. 2/ Para las fuerzas de izquierda, los progresismos y otros movimientos emancipatorios, disputar la hegemonía en internet con las reglas impuestas por las mismas compañías es como jugar a la ruleta rusa con una pistola cuyo cañón está dado vuelta. Las plataformas viven del simulacro de libertad y democracia mientras capitalizan la indignación, promueven el individualismo y fomentan la polarización más tóxica. 3/ Todo gira en torno a la atención y el tiempo más que nunca escasos, y eso justifica la agitación como modelo de negocio, y del storytelling de ética y sensibilidad que cada vez es más difícil de creer por nadie. Aún así, la premiación de la viralidad reaccionaria y la asfixia del discurso crítico o disidente con barreras comerciales, pauta publicitaria inaccesible y otras estrategias, está vigente. 4/ Y es aquí cuando, frente a los think tanks habilitados para operar con granjas de bots y microsegmentaciones algorítmicas a cambio de inversiones o promesas millonarias, la izquierda y los partidos progresistas sufren y sufrirán cada vez más la desventaja estructural del poderoso plano digital. ¿Cuál es la salida? La respuesta es la movilización social híbrida. Cuando la indignación social se materializa en cuerpos y acciones ocupando el espacio público —en paros, huelgas, asambleas y marchas masivas—, el relato cambia exponencialmente de escala. Y esa irrupción genera un desborde tan potente que las redes comerciales, perdón: sociales, ya no pueden ignorarlo ni invisibilizar lo por completo. Porque la realidad que empieza a filtrarse, grabarse, transmitirse en vivo y a saturar las pantallas, rompiendo los filtros algorítmicos, ya no es la voz de un lider o un partido: es popular; es de la gente. 5/ La réplica de lo que pasa en las calles en la asimétrica dimensión digital no debe ser un accidente; debe ser una estrategia de competencia electoral, llena de tácticas sociales inteligentes para la era tecnopolítica. Debe ser por excelencia la forma en la que los de abajo fuercen a las infraestructuras corporativas a procesar la urgencia de lo real y fuercen a los amaños electorales a respetar la voluntad popular. Porque el algoritmo puede invisibilizar un discurso, acaso un manifiesto, lo mismo que los sistemas pueden vulnerar a los colegios electorales, pero no puede silenciar a millones de personas exigiendo conscientemente en las calles y en la dimensión digital. 6/ La lección es clara: la red sin la calle se vuelve un eco estéril; la calle sin la red carece de altavoz global. Entonces, el verdadero desafío de las izquierdas y los progresismos de nuestro tiempo consiste en tejer ese bucle continuo. Utilizar la chispa digital para encender el asfalto y la fuerza del asfalto para hackear masivamente el algoritmo y contra-hackear las injerencias electorales extranjeras. Porque al final del día, los servidores se apagan, pero la historia política la siguen escribiendo los pueblos organizados.
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² Nada de esto podría haberse hecho sin anticipación:
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🇦🇷🇪🇸 | Milei no va preso en España gracias al mismo Derecho Internacional que sus jefes no aplican jamás en los países que invaden y que él ha destrozado en su país. Le otorga inmunidad como Jefe de Estado, pero sin la cual sería un delincuente cometiendo 3 delitos tipificados: Injurias Graves contra las Instituciones del Estado (Art. 504.1), Incitación al Odio (Art. 510), o por Desorden Público (Art. 557). Libertad de expresión no es ir a sacudir los procesos políticos independientes de otros países. Eso solo es el fascismo campando a sus anchas y cobardemente bajo el paraguas de unos derechos que no reconoce en nadie ni para nadie. Pero lo previsible de las caricaturas ayuda a hacer lo que hizo Sánchez en su última publicación: Dejar en evidencia la diferencia de altura, absorber en la discusión nacional el ataque de un extranjero revoltoso y dejar expuesto a qué clase de personajes aplaude el bloque de la derecha y la ultraderecha española. Milei, en el fondo, le terminó ayudando a aclarar el panorama.
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📜 | ¿QUIÉN CONTROLA LA HISTORIA? Julian Assange actualiza la histórica cita de Orwell, «quien controla el presente controla el pasado, y quien controla el pasado controla el futuro», para hacer un diagnóstico que además de seguir vigente, ha alcanzado una dimensión aterradora: «Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controla el futuro», escribió Orwell. Assange retoma esa idea para advertir que, en el siglo XXI, quien controlara los servidores de Internet controlaría también el registro intelectual de la humanidad. Y en ese punto estamos. 1/ La centralización de la memoria y la amnesia digital En el pasado, los libros impresos y las copias locales descentralizadas impedían que la historia se borrase con un clic. Sin embargo, hoy la migración masiva a la nube ha creado una memoria hipercentralizada y frágil, dando lugar a la llamada Tiranía del Error 404. Si un gran servidor o medio decide retirar un documento o un archivo histórico, este desaparece en tiempo real sin dejar rastro físico ni testigo impreso. Lo que comenzó bajo la excusa de proteger los derechos de autor o el «derecho al olvido» mutó en un sistema de moderación algorítmica y borrado discrecional controlado por un puñado de corporaciones dispuestas a controlar el mundo. 2/ El monopolio del conocimiento Si en los inicios de la red el peligro era el buscador, hoy la concentración del saber humano se ha mudado a dos dimensiones de infraestructura crítica: — Soberanía en la nube: tres o cuatro gigantes tecnológicos (AWS, Google Cloud y Azure) sostienen los cimientos digitales del planeta. Dominar los servidores es poseer el poder técnico de apagar plataformas, discursos o instituciones enteras. — La IA como filtro de la verdad: los grandes modelos de lenguaje (LLM) digieren el archivo histórico para devolver respuestas procesadas. Si la fuente original se altera o el entrenamiento se sesga, la IA reescribe la percepción de la realidad directamente en la pantalla del usuario. 3/ La reescritura del pasado en tiempo real Asistimos a una guerra por la memoria colectiva, donde uno de los bandos apenas ve y escucha el peligro: — Erosión de enlaces (Link Rot): un porcentaje alarmante de las fuentes y enlaces citados en la web en la última década ha dejado de existir o ha sido modificado sin auditoría. — Invisibilización selectiva: el control de los índices de búsqueda determina qué hechos «existen». Lo que no aparece en la primera página o en la síntesis de una IA, sencillamente deja de formar parte de la historia y del debate público. 4/ De la quema de libros al control de la infraestructura Más allá de los mitos virales, la censura del siglo XXI ya no necesita quemar bibliotecas ni prohibir ediciones de papel. Le basta con modificar una base de datos centralizada, alterar una línea de código o reindexar un algoritmo. Al controlar el registro del pasado, no solo moldean lo que recordamos: controlan las normas, las leyes y las percepciones sobre quiénes somos y hacia dónde podemos ir. 5/ La batalla por la libertad La batalla por la libertad ya no es solo por la libertad de expresión; es también por la soberanía del archivo histórico de la humanidad y por el derecho a que nuestra historia sea reconocida de acuerdo con los hechos reales de su pasado, no de acuerdo con las invenciones y conveniencias de los algoritmos.
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LA IZQUIERDA A SER En contextos críticos la disputa del poder exige un orden táctico y estratégico: primero, ser la fuerza que el contexto exige y, una vez en el poder, ser el espacio que las mayorías y la historia demandan. Los caminos alternativos dejaron de ser practicables: 1/ Pragmatismo ideológico Disputar el poder en el presente exige construir antes que nada una alternativa y una programa reconocible, asumiendo las reglas inquebrantables de la disputa y sin renunciar por un instante al horizonte ideológico que le da sentido. Se trata de ser inteligentes en el sentido político, que hoy también es ser contraalgorítmicos: esquivos a las artimañas analógicas sin vigentes y a las de la actual dimensión digital rectora; bajo la cual yace la arena en la que una vez tuvo lugar la conversación pública. Sin embargo, no basta con aprender a ver los algoritmos, hay que hay que aprender a desactivar los procesos por los que inciden sigilosamente en el control social cognitivo, en la intervención de la comunicación, en la organización social y, desde allí, en la posibilidad de disputar su poder. 2/ Romper los algoritmos Las fuerzas que logran romper la barrera del ruido y erigirse como alternativas frente al emergente tecnofascismo, dependen de tres dimensiones clave: I. Claridad con lo que piensan II. Coherencia con lo que dicen III. Coraje con lo que hacen Solo desde allí es posible construir, no la banalidad de la imagen electoral de un mundo en calma, sino la legitimidad como alternativa al fascismo que en un mundo convulso avanza arrolladoramenre y solo será frenado por una fuerza igual o superior. 3/ El fin de la estética Al final del día los grises y las "calles del medio" deberán decidir (¡Ya lo están haciendo!) por constituir uno de los dos grandes bandos en los que pareciera estar llamado a organizarse el mundo inmediato: autoritarios o transformadores. Dos trincheras que, por sus condiciones éticas, morales, sociales y ahora, además, por su ponderación —o no— de la dignidad humana sobre el poder de las tecnologías, han resignificado las posiciones radicales en los que se debate la vida política. La virulencia inteligente no consiste en la parafernalia de izquierda, en la estética digital o elegir con qué puño en alto cantar lo que sea: consiste en la lucidez de saber dónde, cómo y cuándo disputar cada batalla; cómo identificar las oportunidades, cuándo aprovechar las debilidades y actuar sobre ellas con claridad estratégica, decisión política, disciplina y organización material. Sabiendo que del otro lado ya lo están haciendo. 4/ Inteligencia geopolítica La deriva autoritaria de las élites políticas y tecnológicas, convergiendo en el tecnofascismo, han vuelto a situar en el centro de la lucha (ya no solo del debate) la desigualdad, la emancipación, la soberanía, los derechos y la dignidad humana. Y esta disputa comienza a darse entre posiciones extremas. Pero la entidad por oposición no garantiza por sí misma la oportunidad de nada: cualquier fuerza alternativa ética y humana frente al arrollador avance del autoritarismo solo puede sostenerse con identidad, credibilidad y densidad programática, sí, pero sobre todo con la estrategia y la intensidad que el escenario demanda. En otras palabras, las izquierdas aspirantes a disputarle el poder al tecnofascismo dependen de su lectura del contexto de su valor como organización y de su capacidad para inventarse o resignificarse, a sí mismas como alternativas reales. Que es mucho más que el posteo de una foto con dos o tres dirigentes sonrientes mientras los puestos de trabajo caen en cascada o mientras la inteligencia artificial amenaza a cada vez más sectores, mientras los avances tecnológicos de represión se desarrollan en tiempo record. 5/ El desierto de la calle del medio Cada vez queda menos vida entre los extremos: la radicalidad de uno valida el contraargumento de su extremo opuesto por encima de cualquier otro. No es casual que las acciones radicales tengan en este escenario mayor reconocimiento para las mayorías y las moderadas sean prácticamente invisibles. Esto está ocurriendo. Pero esto será la crónica de una muerte anunciada si la izquierda se limita a ser lo opuesto solamente por aquello a lo que se opone y no por aquello que sea capaz de construir y de convencer previamente que es capaz de construir. 6/ Los liderazgos Ninguna transformación será viable sin organización, estructuras políticas estables y marcos institucionales capaces de procesar el riesgo real y el descontento. Tampoco sin comprender el suelo ni saber cómo convertir las demandas en acciones y las acciones en resultados. Disputar el liderazgo en el siglo XXI exige grandes imperativos: articular pragmatismo e ideología, en este orden; entender que la tecnología es estructural y que la arena es híbrida; y que cualquier horizonte de justicia social comienza por situar la dignidad humana arriba de cualquier matriz algorítmica, financiera y deriva autoritaria. Es mucho más que nombres y pactos: es comprender cómo funciona el presente y quiénes están detrás de la infraestructura que condiciona la realidad política con un poder de incidencia sin precedentes. 7/ La táctica Frente al ruido, la claridad; frente al simulacro de libertades, la coherencia; frente a un escenario en el que la vida política es controlada por las élites a través de injerencias algorítmicas y sabotajes sistémicos, la movilización temprana (nótese el cash de Brasil). Se trata de ser capaces de leer, comprender y aprovechar las posibilidades del escenario en este momento histórico; sin confundir adaptación con renuncia, ni estrategia con ideología. La táctica contraalgorítmica exige aprender a utilizar las infraestructuras contemporáneas, habiendo interpretado bien el contexto. 8/ La izquierda a ser Este no es el tiempo de la nostalgia ni la estética vacía de una izquierda para Instagram ni para ocupar sillas en lugar del momento histórico: este es el tiempo de la izquierda a ser. Un izquierda anclada en el presente, capaz de adaptarse a las condiciones existentes y comprender cómo transformarlas. Una izquierda al servicio de la atención, pero no la de sus dirigentes, sino la de las mayorías representadas. La izquierda no triunfa cuando sus dirigentes salen más en los medios, triunfa cuando moviliza y esa movilización crece. Porque enmarca lo socialmente trascendente de la política en una propuesta por la que las mayorías apuestan para construir las condiciones materiales, técnicas y organizativas en las calles. Todos los caminos inversos ya fueron andados y han demostrado sus límites y su conducción a la desconexión social, a la desafección partidaria y a la pérdida de capacidad persuasiva: todo lo necesario para que un partido o movimiento sea capaz de traducirse en organización, mayorías y transformación (mejora) material. Definitivamente, no hay historia que empiece por su desenlace: la izquierda necesaria esa aquella capaz de rehacerse y resignificarse sin renunciar a sus marcos ni a su historia. Es aquella capaz de disputar el poder en su tiempo histórico con la vehemencia y la inteligencia que el presente reclama. Sin extraviar su horizonte, pero siendo capaz de ser lo que necesite ser para devenir en el instrumento capaz de construir y gobernar el mundo de las mayorías y las justicias sociales.
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🇵🇸 | Pep Guardiola: «Estamos viviendo un momento muy oscuro de nuestra historia. Vemos a niñas y niños en Gaza buscando a sus padres entre los escombros. Sufriendo hambre. Quedándose solos. Los vemos perderlo todo antes de que hayan tenido siquiera la oportunidad de crecer. El infierno continúa, y con él, la deshumanización del pueblo palestino. Sus vidas importan tanto como las nuestras. Su dolor no nos es ajeno. No lo olvidemos. La solidaridad con Palestina no puede tomar un descanso. Y tampoco puede hacerlo nuestra responsabilidad» 🎥 @UNRWAes
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