Bernardo Erlich 🍋 retweeted
Ganó Lula. Se festeja fuerte en Moscú, Teherán, Gaza, Beirut, La Habana y San José 1111.
Bernardo Erlich 🍋 retweeted
La politización de la justicia brasileña ayuda a crear clima de robo de elección. El juez de la corte suprema que alarga el horario de votación fue abogado personal de Lula. Y toma esa decisión, minutos antes del cierre de la elección, y pasando por encima del presidente del supremo tribunal electoral. O sea, todo lo que se hizo mal antes (poner amigos en la justicia, etc.), ahora destruye la legitimidad del resultado electoral. Crea una sospecha generalizada de favorecimiento de Lula. Bolonqui.
Bernardo Erlich 🍋 retweeted
Replying to @osvaldobazan @berlich
¡Qué bueno, Osvaldo y Bernardo! Yo no soy judía y tal como Gabriela me retiré de ciertos círculos por motivos diferentes: no comparto el antisemitismo, Mi formación religiosa es de extremo respeto por el judaísmo. Tengo amigos judíos ortodoxos, judíos cristianos, judíos nominales que primero que todo son mis amigos. Y porque son mis amigos los defiendo a capa y espada. Quiero seguir viviendo en un país donde algunos sobrenombres no son racistas sino símbolo de sus raíces; “el judío David”, “la idish mámele de Andrea”, “el negro Rubén”, “el turquito Assaad”, “el gitano Lorenzo”, y seguir diciéndole a mi amiga de la infancia “negrita”, a mi sobrina “la negi” o que a mi, que soy de descendía checoslovaca me sigan diciendo “rusa” o como me llamaba mi madrina alemana “gringa” por los gringos del campo. Porque dicho con cariño, es lindo. Porque en Argentina siempre fuimos un crisol de razas y siempre estuvimos orgullosos de serlo.
El Uno.
Lo mismo cuando gobierne la derecha sube mucho el precio de la vivienda, hasta convertirse en el problema número uno para los españoles. Hasta convertir los muros de las casas en muros contra los que buscan casa. Lo mismo la derecha y la ultraderecha levantan un muro y criminalizan a los que están fuera. Lo mismo atacan a los jueces que investigan sus corruptelas. Cosas malas. Lo mismo el número dos del partido termina en la cárcel por corrupción, y el siguiente número dos que ponen también acaba preso, y ya no ponen otro número dos, porque preseleccionan a uno, pero sus compañeras lo acusan de pulpo. Cosas malignas. Lo mismo montan una cloaca para difamar a los jueces y los guardias civiles que andan tras la pista de sus fechorías. Lo mismo son capaces de hablar con clanes de la droga para que una jueza desaparezca. Cosas malévolas. Lo mismo no presentan presupuestos y tiran a deuda sin control. Lo mismo los trenes de alta velocidad se vuelven tartanas y la puntualidad es lo único que se mueve rápido, de una hora a la siguiente. Cosas pésimas. Lo mismo hay accidentes. Lo mismo hay una dana y el Gobierno dice que, si quieren ayuda, que la pidan. Lo mismo siguen matando mujeres los maridos. Lo mismo te entran en Ceuta más cabezas de las que hay en la ciudad, y no los sacan de ahí, y dicen «España va bien». Acordaos de Aznar: malísimas cosas, guerras, muerte, chapapote. Lo mismo se estancan los salarios y se hiela la productividad empresarial. Habrá que ir a manifestarse.
abc.es/opinion/juan-soto-iva…
Bernardo Erlich 🍋 retweeted
Empecé esta serie con @berlich y Gabriela Acher porque como no judío me interesa saber cómo se sienten los judíos ante la que se les vino encima. Esta semana, periodistas y actores reconocidos se suman a la serie. Link a la primera charla en el tuit que sigue
Bernardo Erlich 🍋 retweeted
Buenas, paso a detallar la oferta de @nadieleemag (pueden seguirnos ahí también, se agradece) para este domingo. Va hilo.
Bernardo Erlich 🍋 retweeted
Nada comienza de golpe. Link a la lista lomás completa que pude, en el tuit que sigue
Momentos que solo pasan en Israel 😂
El viernes fui, como siempre, a hacer mikve en el mar. Para la inmersión no debe haber nada que se interponga entre el cuerpo y el agua; se permite una prenda suelta, pero no con elástico.
Apenas entré, un jasid de Breslev me preguntó:
—Tzadik, atá iajol lishmor li al halevanim ksheaní tovel lijvod Shabat Kodesh?
Traducción: «Amigo, ¿me sostenés los calzones mientras me sumerjo en honor a Shabat?».
Mientras mi cerebro intentaba procesar la pregunta, el hombre ya se había quitado los calzones y me los había entregado.
El problema es que el mar estaba bravo. Una ola empezó a arrastrarlo hacia la zona mixta de la playa...
Y ahí iba yo, un jasid de Jabad, corriendo detrás de un jasid de Breslev, con sus calzones en la mano.


















