Quiero que me recuerdes así:
Loca, enamorada, risueña, alborotada.
Quiero que me recuerdes con ganas de abrazarme, de tocarme, de sentirme...
Quiero que me recuerdes simplemente con amor…
Te tengo que dejar ir…
Te tengo que dejar ir y no es porque no te quiera…
Me he dado cuenta de que no puedes darme lo que necesito y sería muy violento para ti, pedirte que cumplas mis expectativas. Pero sería violento para mi permanecer en un lugar donde no recibo lo que necesito y merezco.
Te tengo que dejar ir y llevo un rato lidiando con esto. Me hubiera encantado encontrar alguna forma de quedarme, pero no puedo quedarme sin comprometer mi bienestar y eso no es negociable.
Te quiero y me quiero, te dejo ir sin enojo o resentimiento, sino desde el cuidado y la ternura. Ambos necesitamos vivir nuestros procesos desde la distancia y la tranquilidad que nos deja el no saber del otro por algún tiempo.
Gracias por lo aprendido, estamos en paz.
*Créditos a quien corresponda.
Dijo una vez Sandra Bullock: “Hay momentos en los que la tentación de responder con la misma moneda es fuerte. De devolver cada falta de respeto, cada gesto cruel. Pero entonces me detengo, observo. Veo sus vidas, sus batallas, y entiendo que el mundo ya les ha dado suficiente castigo. Algunas guerras no se pelean con palabras, sino con silencio. Al final, cada quien da lo que lleva dentro. Yo elijo no devolver el daño, sino seguir adelante”.
La vida se acaba cuando dejas de soñar, la esperanza cuando dejas de creer, y el amor cuando dejas de cuidarlo.
El amor es una danza. A veces fluye, y a veces te pisan los pies. Por eso hay que saber con quién bailar, y también saber cuando la canción se termina…
“Alguna vez me dijeron que no hay que dar demasiado, y yo pienso que uno siempre da lo que tiene… Porque creo que al final esa es la mejor manera de saber si estamos en el lugar correcto o no, si le pones demasiada agua a un vaso pequeño termina por derramarse, y es ahí donde entiendes que entonces no era el vaso correcto.
Por eso sé intenso, pide mucho, ofrece mucho y sobre todo, sé cuidadoso, porque el corazón también se vacía de estar dando lo que tiene en el lugar incorrecto”.
Epifanía y vasitos.
-Emmanuel Zavala-





















