Doble discurso progre que nos han metido casi sin darnos cuenta:
Burlarse de un blanco: Permitido
Burlarse de un negro: Racismo
Burlarse de un hombre: Permitido
Burlarse de una mujer: Misoginia
Burlarse de un heterosexual: Permitido
Burlarse de trolos/tortas: Homofobia
Burlarse de la derecha: Permitido
Burlarse de la izquierda: Discurso de odio
Burlarse de un flaco: Permitido
Burlarse de un gordo: Gordofobia
Burlarse de un Cristiano: Permitido
Burlarse de un musulmán: Islamofobia
Burlarse de los ricos: Permitido
Burlarse de los pobres: Aporofobia
Los trabajadores brasileros no tienen mucho que festejar tras la victoria de Lula, quienes vivimos en la frontera y compramos del otro lado, si.
El dólar cerró esta tarde a R$5,40 lo que significa que la moneda brasileña se devaluó frente al dólar (se necesitan más reales para comprar un dólar).
Como el peso uruguayo suele mantener cierta estabilidad cambiaria, el poder de compra del peso uruguayo en Brasil sube (a los uruguayos les rinde más cruzar la frontera a comprar en reales).
En contrapartida los productos en los free shops del lado uruguayo cotizan y cobran en dólares (o su equivalente en reales al tipo de cambio del día).
Al pasar el dólar a R$ 5,40, los artículos de los free shops se encarecen para el comprador brasileño, ya que requiere desembolsar significativamente más reales para comprar la misma mercadería.
Para el trabajador asalariado brasileño, este escenario tiene un impacto directo en su día a día, principalmente a través de la pérdida de poder adquisitivo y la inflación.
Aunque el trabajador gane en reales y consuma localmente, una devaluación del real impacta en la economía interna: Brasil importa trigo, combustibles, insumos agrícolas (fertilizantes) y maquinaria. Al subir el dólar, estos costos suben e impactan directamente en el precio de la canasta básica (pan, transporte, fideos, etc.).
Si los salarios no se reajustan al mismo ritmo que la inflación provocada por la suba del dólar, el salario real disminuye. El trabajador destina una porción mayor de sus ingresos a cubrir necesidades básicas, reduciendo su margen de ahorro y consumo no esencial.
Para frenar la suba del dólar y la inflación, el Banco Central suele subir las tasas de interés (Selic). Esto encarece los créditos, préstamos personales, tarjetas de crédito y financiaciones para los trabajadores.
¡Pero vamos! ¡Al menos no gobierna la derecha!



















