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SOBRE MI TRABAJO:
No trabajo para que dependas de mí.
Trabajo para que un día puedas mirarte al espejo sin miedo.
No creo en las terapias que adornan el dolor con frases vacías.
Creo en la conciencia.
En aprender a mirar las heridas sin romantizarlas.
En entender que el amor, la sexualidad, la ansiedad, la culpa, el duelo y el deseo forman parte de la experiencia humana… y merecen ser hablados con verdad, no con vergüenza.
Acompaño personas, parejas y procesos humanos desde un lugar muy claro: sin juicio.
No me interesa decirte quién deberías ser.
Me interesa ayudarte a descubrir quién eres realmente debajo del miedo, de las máscaras y de las expectativas que otros pusieron sobre ti.
Creo profundamente en la comunicación, el respeto, la lealtad y la responsabilidad emocional.
Pero también creo que nadie sana desde la humillación.
Por eso mis espacios terapéuticos no buscan perfección.
Buscan honestidad.
A veces confrontaré tus silencios.
A veces cuestionaré tus heridas.
Y otras veces simplemente estaré ahí mientras recoges partes de ti que creías perdidas.
Porque sanar no siempre significa volver a ser quien eras.
A veces significa convertirte, por fin, en quien nunca te permitieron ser.
Me comprometo con el alma de cada proceso.
Porque antes que terapeuta… soy humano.
F. Jaime
#SaludEmocional
#SaludSexual
#Tanatologia
#SaludMasculina
#LGBT
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'El amlo' explicado en 30 segundos 🤣
La Destrucción de México en 3 Minutos
Seis años de AMLO y dos de Sheinbaum en una sola caminata: todo lo que tocan se destruye. Cada dato que aparece en pantalla es real y lleva su fuente. Sátira animada de K&K inspirada en «MAN» de Steve Cutts. De Texcoco al sarampión, de Segalmex al huachicol fiscal: de diciembre de 2018 a octubre de 2026, sin un solo diálogo.
2027 se decide en las urnas. 🗳️
TAN INTELIGENTES PARA DESTRUIRNOS, TAN ESTÚPIDOS PARA DESPERDICIAR LA VIDA
Esta madrugada, mientras revisaba algunos perfiles de personas que me siguen desde hace años, descubrí algo que me dejó pensando.
Varios de ellos habían muerto.
Algunos eran jóvenes. Con otros había intercambiado mensajes privados, alguna conversación, una confidencia o simplemente unas palabras amables. Personas que alguna vez estuvieron del otro lado de la pantalla y que hoy ya no están de este lado de la vida.
Y pensé en lo extraordinariamente frágiles que somos.
Nos levantamos cada mañana suponiendo que tendremos otra noche, otro lunes, otro cumpleaños, otra oportunidad para decir lo que sentimos, pedir perdón, reconciliarnos o simplemente disfrutar de estar vivos.
Pero nadie nos ha garantizado un mañana.
No sabemos cuándo terminará nuestra historia en esta orilla de la existencia.
Por eso, mientras podamos, hagamos de nuestra vida algo que verdaderamente valga la pena. Riamos, disfrutemos, amemos, descansemos. Aprendamos a vivir con menos angustia, menos resentimiento y, sobre todo, con mayor paz interior.
Porque bastante complicado es existir en un mundo que parece empeñado en arrebatarnos la tranquilidad.
Y aquí viene mi desencanto con nuestra especie.
Qué extraña evolución la nuestra.
Nos autodenominamos animales racionales, presumimos inteligencia, civilización, conocimientos y avances tecnológicos. Sin embargo, seguimos siendo capaces de una crueldad que ningún otro animal necesita justificar mediante ideologías, ambiciones o discursos.
Agresivos, abusivos, sanguinarios, carroñeros del poder. Capaces de destruir a nuestros semejantes por dinero, territorio, diferencias o simplemente porque podemos hacerlo.
Pero también somos capaces de cuidar a un desconocido, acompañar a un moribundo, alimentar al hambriento y amar a alguien sin esperar absolutamente nada a cambio.
Esa es quizá nuestra mayor contradicción: tenemos inteligencia suficiente para comprender el sufrimiento ajeno y, aun así, muchas veces elegimos provocarlo.
No pretendo colocarme por encima de nadie.
Hace más de dos mil años, aquel hombre que cambió la historia del mundo pronunció una sentencia que sigue incomodándonos:
«Quien esté libre de pecado, que arroje la primera piedra».
Y vaya que seguimos lanzando piedras.
No soy un hombre particularmente religioso, pero soy creyente y tengo una fe profunda. Y esa fe no me impide cuestionar nuestra conducta; al contrario, me obliga a examinar también la mía.
Porque sería demasiado cómodo señalar la oscuridad de los demás sin reconocer la propia.
Esta madrugada, aquellos perfiles que quedaron suspendidos en el tiempo me recordaron algo que solemos olvidar:
La muerte no necesita que hayamos envejecido, cumplido nuestros sueños o terminado nuestros pendientes. Simplemente llega.
Y mientras nosotros desperdiciamos días enteros en odios, disputas, vanidades y luchas absurdas por tener la razón, la vida continúa descontándonos tiempo.
Quizá no podamos cambiar al mundo entero, pero sí podemos decidir qué clase de seres humanos seremos durante el tiempo que nos corresponda habitarlo.
Al final, no me preocupa tanto que un día tengamos que morir. Eso es inevitable.
Me preocupa mucho más que, teniendo la extraordinaria oportunidad de estar vivos, algunos pasemos por esta existencia sin haber aprendido verdaderamente a vivir.
Y tú, si esta noche fuera la última de tu historia, ¿estarías en paz con la vida que has elegido vivir?
🤖 Made with AI
En memoria de todos aquellos que se han ido y que al igual que los que nos que damos, el algún momento se preguntaron a dónde vamos, cuándo, por qué, cómo?
Se van si van a dónde van,
se van sabiendo a dónde van,
se van cuando se van por qué se van?
¿A dónde van, a dónde van los que se van, adónde van?
¿A dónde van los que se van, porqué se van?
¿A dónde van y adónde llegan si se van?
¿O nadie sabe a dónde va cuando se va…
¿o van sabiendo que no van a dónde van?
¿o nadie sabe a dónde llega si se va?
¿Se van nomás así, se van, se van…
¿Porqué no saben si se van?
¿Porqué se van si no se van?
¿Porqué nos llevan si se van?
¿Porqué no olvidan si se van?
¿Y si se van, por dónde van
si el que se vá nunca se vá
cuando se va si es que se va?
L. Felipe
#Noviembre2026
#DiaDeMuertos
🤖 Made with AI
Hay tres maneras de adquirir sabiduría: primero por la reflexión que es la más noble, segundo por imitación que es la más sencilla y tercero por la experiencia, que es la más amarga.
#Noviembre2026
#DiaDeMuertos
🤖 Made with AI
Mi opinión.
Padrísimo que sigamos nuestras tradiciones, pero hubiese sido mejor que fuera una Catrina apegada a la original para que las nuevas generaciones supieran más de dónde viene esta imagen y por qué?
Ya que ahora cualquier esqueleto vestido es una “catrina”’y no es así.
🤖 Made with AI
Del mismo modo que una semilla contiene el potencial de propagar un bosque, una palabra contiene el potencial de enraizarse en una mente y generar espontáneamente formas de pensamientos similares.
Por lo anterior demos importancia a lo que decimos, pero también “escuchamos” o leemos. Porque muchas cosas se quedan ancladas en nuestra mente y busquemos cosas que nos desarrollen interiormente y seamos mejores, no perfectos
#FelizDomingo
#Noviembre1
#Noviembre2026
NOVIEMBRE: ENTRE LOS QUE ESTAMOS Y LOS QUE YA NO ESTÁN.
Hoy comienza noviembre. El penúltimo mes del año. Ese momento en el que el calendario empieza a recordarnos que el tiempo no se detiene, que la vida no espera y que muchas de las cosas que prometimos hacer en enero siguen pendientes.
Noviembre tiene algo particularmente humano: nos enfrenta con la memoria, con nuestras ausencias y con esa inevitable realidad que tanto nos cuesta aceptar: nada ni nadie nos pertenece para siempre.
Hoy, primero de noviembre, celebramos el Día de Todos los Santos. Una fecha que, más allá de las creencias religiosas, nos invita a reflexionar sobre aquellos que hicieron del amor, la bondad y la entrega una forma de vivir.
Y mañana recordaremos a nuestros fieles difuntos.
Dos días que parecen hablar de la muerte, cuando en realidad tienen mucho que enseñarnos sobre la vida.
Porque no hace falta morir para desaparecer de la vida de alguien. Hay personas que siguen respirando, pero hace años que dejaron de estar presentes. Hijos que olvidaron a sus padres, hermanos que se convirtieron en desconocidos, parejas que comparten una cama, pero ya no comparten el alma.
Y también existen quienes, habiendo muerto, permanecen extraordinariamente vivos en nuestra memoria.
Qué contradicción tan profundamente humana.
Nos preocupamos demasiado por cuánto tiempo vamos a vivir y demasiado poco por cómo estamos viviendo.
Acumulamos pendientes, resentimientos, orgullos absurdos y palabras que nunca pronunciamos. Dejamos los abrazos para después, las reconciliaciones para cuando tengamos tiempo y las demostraciones de amor para ocasiones especiales.
Hasta que un día, sencillamente, ya no hay después.
No pretendo romantizar la muerte ni convertir noviembre en un mes de tristeza. Al contrario, quiero reivindicar la vida, la gratitud y la enorme responsabilidad que tenemos con quienes todavía podemos mirar a los ojos.
Honrar a nuestros muertos es hermoso, pero aprender a valorar a nuestros vivos es indispensable.
Que noviembre nos encuentre menos preocupados por aparentar y más ocupados en sentir. Menos dispuestos a juzgar y más capaces de comprender. Menos esclavos del orgullo y más comprometidos con el amor.
Y si creemos en Dios, en los santos o en la trascendencia del alma, que esa fe no se quede únicamente en las oraciones, las veladoras o los altares. Que también se manifieste en nuestra manera de tratar a los demás.
Porque la santidad, entendida desde su dimensión más humana, no consiste en ser perfectos, sino en procurar hacer el bien aun reconociendo nuestras imperfecciones.
Bienvenido, noviembre.
No te pido que seas un mes extraordinario. Te pido que nos recuerdes lo extraordinario que es seguir aquí.
Y termino con una pregunta que quizá resulte incómoda:
Si mañana alguien tuviera que encender una vela en tu memoria, ¿recordaría cuánto tenías, lo que aparentabas o cuánto amor fuiste capaz de dejar en su vida?
#November
#Noviembre2026
#Noviembre1
EL AMOR NO ES UNA ECUACIÓN MATEMÁTICA
Últimamente parece que necesitamos ponerle una etiqueta psicológica a todo lo que sentimos.
Si alguien te gusta por su cuerpo, es deseo. Si admiras su inteligencia, es admiración. Si te hace sentir especial, es una carencia emocional. Si te gusta por lo que tiene, es interés. Si te complementa, es dependencia. Y si no sabes explicar por qué te gusta, entonces, supuestamente, eso sí es amor.
¿De verdad somos tan simples?
Después de años escuchando historias humanas, individuales y de pareja, hay algo que tengo claro: los sentimientos no funcionan como operaciones matemáticas y el amor no puede definirse por descarte.
Podemos enamorarnos de una inteligencia brillante, de un cuerpo que despierta nuestro deseo, de una personalidad que admiramos o de alguien con quien compartimos valores, sueños y proyectos.
¿Y por qué cualquiera de esas razones tendría que invalidar el amor?
Sentirnos especiales para alguien no significa necesariamente que tengamos carencias afectivas. Disfrutar de su compañía no nos convierte en dependientes emocionales. Admirar sus logros tampoco significa que seamos interesados.
Por supuesto que existen relaciones construidas desde el interés, la idealización, el miedo a la soledad o la dependencia. Negarlo sería ingenuo. Pero también lo sería diagnosticar esas motivaciones a partir de una sola característica de la atracción.
No todo deseo es amor, pero el amor también puede contener deseo. No toda admiración es amor, pero difícilmente podemos despreciar profundamente a alguien y construir con él una relación amorosa saludable.
Y hay algo que me parece particularmente absurdo: afirmar que, si no sabemos por qué alguien nos gusta, entonces eso demuestra que lo amamos.
No saber explicar un sentimiento no lo convierte automáticamente en amor. A veces simplemente desconocemos nuestras propias motivaciones.
El enamoramiento puede ser impulsivo, irracional y hasta contradictorio. El amor, cuando madura, exige algo más que sentir mariposas: conocimiento mutuo, respeto, responsabilidad afectiva, reciprocidad y la libertad de permanecer sin perder nuestra individualidad.
No necesitamos encontrarle una explicación científica a cada latido del corazón, pero tampoco debemos romantizar nuestra incapacidad para comprender lo que sentimos.
Amar no es quedarse sin razones. Es descubrir que podemos tener muchas razones para amar a alguien y, aun así, comprender que ninguna persona es perfecta ni está obligada a llenar nuestros vacíos.
Porque el amor no consiste en encontrar a alguien que nos complete como si fuéramos seres incompletos, sino en compartir nuestra vida con alguien sin renunciar a quienes somos.
Y termino con una pregunta:
¿Por qué nos empeñamos tanto en definir lo que es el amor y tan poco en aprender a amar?
F. Jaime
Recomendación de tanatólogo:
De nada tenemos la certeza quizá en un alto porcentaje que mañana el mundo seguirá girando contigo y sin ti
Lo único que es seguro es que un día no sabemos cómo, cuándo, a dónde y de qué forma moriremos. Siempre nos han enseñado que solo hay una vida; yo les diría que solo hay una muerte.
Así que cada día, agradece y confiemos en que terminemos el día.
Vive cada día con intensidad y no dejes que nada, ni nadie te robe tu paz
En memoria de Luiz que ayer partió de manera repentina.
QEPD 🕊️
Frank Jaime retweeted
Cuando tu vida te pida
unas tristes melodías
que el viento mudo las lleve
para que otros también se enteren
Es que hay tanta gente
que por mas que uno los lustre
nunca su brillo se verá en su mente
Es que hay tanta gente
que por mas que uno le explique
nunca su rabia se convertirá en pena
Ay, adentro, si se vieran adentro
quizás le dancen los cuervos
Cuando tu nombre desprecie
lo que pase por enfrente
es que un pedazo de tierra
se está muriendo de vergüenza
Es que hay tanta gente
que no mira ni a los ojos
mezcla de poca suerte, broncas y odios
Es que hay tanta gente
que se siente dispareja
hacen que otros cuelguen de sus condenas
León Gieco, Quizás le dancen los cuervos.
¡BRUTAL! @brozoxmiswebs lo vuelve a hacer.
Su parodia de la carta de renuncia de Taddei es una joya de sátira política: una imitación genial, humor negro y un sarcasmo afiladísimo.
¡Qué manera de exhibirla! ¡Órale!
EYACULACIÓN RETARDADA: CUANDO DURAR MÁS DEJA DE SER PLACER.
Muchos hombres presumen cuánto duran en la cama. Pero ¿qué sucede cuando quieren eyacular y simplemente no pueden?
La eyaculación retardada es la dificultad persistente para alcanzar la eyaculación, pese a existir estimulación sexual suficiente. Incluso puede haber orgasmos sin expulsión de semen.
¿Las causas? Pueden ser psicológicas, neurológicas, hormonales o farmacológicas. Ansiedad, estrés, ciertos antidepresivos, diabetes, alteraciones de sensibilidad o hábitos de estimulación difíciles de reproducir en pareja.
¿Las consecuencias? Frustración, agotamiento, pérdida del deseo, conflictos de pareja y la dolorosa sensación de no ser sexualmente suficiente.
¿Tiene solución? Frecuentemente sí. Una evaluación médica y sexológica permite identificar las causas y ofrecer tratamientos específicos. No existe una solución universal.
Y algo fundamental: el sexo no es una competencia de resistencia ni la eyaculación una obligación.
Porque durar horas no te hace mejor amante si el placer terminó convirtiéndose en angustia.
E incluso la pareja tampoco lo disfruta ya.
¿De qué sirve presumir cuánto duras si ya no disfrutas lo que haces?
F. Jaime
EL ESPEJO TAMBIÉN SE METE A LA CAMA
Vivimos en una época que te mide por el cuerpo. En el mundo gay esa presión se siente todavía más fuerte, porque las apps, las fotos de perfil y las redes convierten el abdomen en una carta de presentación. Y nadie te dice cuánto cuesta eso.
Hay una palabra para lo que a muchos les pasa y casi nadie nombra: vigorexia. Los médicos le dicen dismorfia muscular. Es verte chico aunque estés grande, no soportar tu propio cuerpo y dejar que esa obsesión te quite tiempo, paz y relaciones. No es disciplina. Es sufrimiento con pesas.
Lo que la investigación viene mostrando es incómodo: entre más pesa esa obsesión, más aparecen los problemas sexuales. Ansiedad en plena intimidad, poco deseo, dificultad para excitarte o para mantener la erección. Y lo que más pesa no es querer más músculo. Es no tolerar cómo te ves.
Piénsalo. ¿Cómo disfrutas a alguien si en pleno encuentro estás vigilando tu abdomen, tu ángulo, tu postura? El placer necesita presencia. Y el espejo, cuando se vuelve juez, te saca de tu propia cama.
Ojo con algo más. Cuando la presión es tanta, algunos recurren a los esteroides anabólicos, sustancias que imitan a la testosterona para ganar músculo. Y entre jóvenes de la diversidad sexual se ha visto un uso mayor. Pero no, el problema no es ser gay. Detrás hay acoso, soledad y la sensación de que tu valor depende de cómo te ven los demás.
También hay que ser honestos: estos estudios muestran que las dos cosas van juntas, no que una cause la otra. Y la vigorexia le puede pegar a cualquiera, sin importar su orientación. Pero eso no cambia lo esencial.
Tu cuerpo es para habitarlo, no para vigilarlo. El sexo no se juega en el bíceps. Se juega en la cabeza.
Si el espejo te quita ganas, sueño o paz, no es vanidad ni falta de carácter. Es una señal. Busca a un profesional de salud mental o sexualidad que respete la diversidad, y si usas esteroides, díselo a tu médico.
F. Jaime
TE DIJERON QUE DURAS POCO. Y TE LO CREÍSTE. 🔥
En Japón, casi 1 de cada 4 hombres dice que le preocupa venirse rápido. Pero cuando se aplican los criterios médicos reales, solo 4 de cada 100 cumplen con el diagnóstico.
Hablemos de eyaculación precoz.
¿Qué es eyaculación precoz de verdad? No es "me vine antes de lo que quería". Son 3 cosas juntas:
1. Casi siempre pasa muy rápido (cerca de 1 minuto si es de toda la vida, unos 3 si empezó después).
2. No puedes aguantarte.
3. Te causa malestar o te hace evitar el sexo.
¿Y cuánto dura un hombre "normal"? Un estudio midió con cronómetro a 500 parejas de 5 países, desde que empieza la penetración hasta la eyaculación.
El tiempo típico fue de 5.4 minutos: la mitad duró menos y la otra mitad más.
No 30. No una hora. 5.4. Minutos.
Y baja con la edad: unos 6.5 minutos entre los 18 y 30 años, y unos 4.3 después de los 51.
Ojo: ese estudio es de 2005 y solo incluyó parejas heterosexuales estables. Pero la idea es clara: el porno te vendió un cronómetro que no existe.
Lo grave no es durar poco. Es callarlo.
En esa misma encuesta japonesa, la mitad de los hombres que se sentían afectados quería tratamiento. ¿Cuántos fueron al médico? Menos de 5 de cada 100.
Algo que casi nadie conecta: en ese estudio, lo que más se repitió junto a la eyaculación precoz fue la disfunción eréctil (DE: cuando cuesta tener o mantener la erección).
Ojo: es una encuesta. Muestra que suelen ir juntas, no que una cause la otra.
¿Tiene solución? Sí.
Antes de compararte con una película, habla con un profesional de salud sexual. No es falta de hombría. Es algo con nombre, con datos y con salida.
Y tú, ¿cuánto crees que "debería" durar un hombre?
F. Jaime
Recuerda esto:
Cuando amas a alguien, lo proteges del dolor, no te conviertes en la causa del mismo.
No romanticen a la gente difícil, amen a una persona atenta, disponible, recíproca y sobre todo, que sepa comunicarse.
#BuenosDíasATodos
A quien corresponda:
SOBREVIVISTE AL CÁNCER. ¿Y AHORA QUIÉN CUIDA TU SEXUALIDAD?
Cuando salvar la vida también significa aprender a vivirla de otra manera.
Superar un cáncer de próstata es una victoria. Pero para algunos hombres comienza entonces una batalla silenciosa.
Las erecciones ya no son las mismas. El deseo puede disminuir. El orgasmo cambia. Y aparece una pregunta que muchos callan:
“Mi pareja seguirá deseándome?”
No es vanidad. No es superficialidad. Es una parte legítima de la salud sexual y emocional.
Existen tratamientos para algunas dificultades eréctiles, programas de rehabilitación sexual y acompañamiento terapéutico para afrontar estos cambios.
No todos recuperarán exactamente su funcionamiento anterior. Pero eso no significa renunciar a la intimidad, al erotismo ni al placer.
La sexualidad es mucho más amplia que la penetración.
Sobrevivir al cáncer es extraordinario. Pero ningún hombre debería sentir que, para conservar la vida, tiene que despedirse de su derecho a disfrutarla.
Frank Jaime



















