—Entonces las personas se disfrazan de demonios y los demonios se visten como humanos.
Algo divertido, pensó. Y un poco preocupante también.
Su mirada se quedó fija en Ataraxia, que parecía estar temblando. ¿Estaba asustada? ¿Qué le ocurría?
A Hiro no le pareció extraño que ›



