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“Chile está en una recesión, ha tenido este año una recesión. Esta es la primera recesión de la que uno tiene recuerdo, en la cual no es causada por fenómenos internacionales”, ex decano y académico FEN, José De Gregorio, en @InfinitaFM
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Bajo la presión del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, la administración Trump podría estar a días de lanzar un ataque nuclear contra Irán. El objetivo sería la Montaña Pica en el centro de Irán, donde la inteligencia israelí afirma que el gobierno iraní ha reiniciado su programa de enriquecimiento nuclear. Ningún arma convencional en el arsenal estadounidense puede penetrar 300 pies de granito sólido para destruir los túneles donde supuestamente se realiza el enriquecimiento. La única opción militar es un ataque nuclear.
Netanyahu ha estado presionando con fuerza por uno. “Bibi llama a Trump al respecto todos los días”, dice un observador informado. Netanyahu está acorralado y desesperado. Tras los resultados de las elecciones de la semana pasada, no puede formar un gobierno a menos que Trump intervenga directamente en la política israelí y negocie un acuerdo con otros partidos que le dé a Netanyahu 61 escaños en la Knéset. De lo contrario, quedará fuera como primer ministro y en camino al oprobio, investigaciones y posiblemente la cárcel.
Netanyahu debe mantenerse cerca de Trump. Necesita esta guerra. Con ese fin, ha aplicado la máxima presión a sus aliados más cercanos en la administración, incluido el secretario de Defensa Pete Hegseth y el comandante del CENTCOM Brad Cooper. Ambos se oponen a un acuerdo negociado para la guerra que han gestionado tan gravemente; ambos están presionando para reiniciar operaciones de combate mayores.
El secretario de Estado Marco Rubio y el director de la CIA John Ratcliffe también siguen la línea de Netanyahu, al igual que los líderes del Partido Demócrata. En una reunión reciente sobre el tema, el ex presidente Barack Obama dijo que se opone al actual acuerdo de paz con Irán que se está redactando en Doha. El resto de los aliados de larga data de Estados Unidos en Oriente Medio están aterrorizados ante la perspectiva de más guerra. El 27 de septiembre, Netanyahu voló en secreto a Abu Dabi para alistar a los Emiratos Árabes Unidos en su esfuerzo de cabildeo por un ataque final contra Irán. Los emiratíes se negaron.
Tras ocho meses de conflicto, las economías del Golfo están tambaleándose. Lo mismo ocurre con los mercados globales de energía y fertilizantes. No se recuperarán pronto. A nivel global, hay un total de unos 850 supertanqueros utilizados para transportar petróleo de los productores al resto del mundo. Solo en octubre, 11 de ellos sufrieron graves daños en Ormuz. A este ritmo, una depresión global es inminente.
Un ataque nuclear aceleraría radicalmente la destrucción. La lluvia radiactiva de una explosión en tierra en la Montaña Pica contaminaría el Golfo Pérsico, envenenando el suministro de agua para 100 millones de personas. Y esas son solo algunas de las consecuencias inmediatas para la región. El resto del mundo está igual de expuesto. Ningún país aparte de Estados Unidos ha utilizado nunca un arma nuclear en una guerra. Algunos querrían hacerlo.
Un ataque nuclear estadounidense contra Irán establecería un nuevo precedente. Los rusos ya le han dicho al menos a dos gobiernos más que un ataque nuclear estadounidense contra Irán los liberaría para usar armas nucleares contra Ucrania. Pakistán e India se verían tentados a hacer lo mismo entre sí, al igual que Corea del Norte contra Seúl. Tras el primer ataque nuclear, la Tercera Guerra Mundial es inevitable. Esa guerra sería corta y final. Hemos estado caminando dormidos hacia este momento durante meses.
Desde febrero, la administración ha reescrito en silencio la doctrina nuclear de Estados Unidos para hacer más fácil y, por tanto, más probable el primer uso de las llamadas “armas nucleares de campo de batalla”. Nadie en Washington, en ninguno de los dos partidos, parece molesto por esto. Ahora estamos al borde de ello. Observadores cercanos dicen que Trump probablemente decidirá para el próximo fin de semana si usar o no armas nucleares. Eso sería el 7 de noviembre, a seis días de ahora. Para su crédito, está dudando.
En este momento, Trump está escuchando a su vicepresidente, JD Vance, y a su enviado y amigo Steve Witkoff, ambos de los cuales argumentan que se puede hacer un acuerdo con Irán. Tienen razón, aunque no será simple. Los iraníes son famosos por ser frustrantes en las negociaciones en cualquier circunstancia, y elementos de ese gobierno se han vuelto más radicales desde que el ayatolá Ali Khamenei y su familia fueron asesinados en febrero.
Tras décadas de aislamiento, incluso los líderes iraníes relativamente moderados parecen confundidos por cómo se toman las decisiones en Occidente. (Por ejemplo, hay una creencia generalizada en Teherán de que el gobierno de Estados Unidos controla a Israel.) Pero en general, las personas que han hablado con tomadores de decisiones en Irán dicen que hay consenso allí en que más guerra es mala para todos y que vale la pena hacer un acuerdo. Un grupo que no ha sido consultado hasta ahora es la población global: los cientos de millones de personas que serán asesinadas junto con sus hijos si Trump es empujado por Netanyahu a lanzar un ataque nuclear la próxima semana. Ahora sería el momento para que ellos hablen.
Vía @TuckerCarlson 👇👇👇👇
Under pressure from Israeli prime minister Benjamin Netanyahu, the Trump administration may be within days of launching a nuclear strike on Iran. The target would be Pickax Mountain in central Iran, where Israeli intelligence claims the Iranian government has restarted its nuclear enrichment program. No conventional weapon in the American arsenal can penetrate 300 feet of solid granite to destroy the tunnels where enrichment is supposedly taking place. The only military option is a nuclear strike. Netanyahu has been pushing hard for one. “Bibi calls Trump about it every day,” says an informed observer.
Netanyahu is cornered and desperate. After last week’s election results, he can’t form a government unless Trump intervenes directly in Israeli politics and brokers a deal with other parties that gives Netanyahu 61 seats in the Knesset. Otherwise, he is out as prime minister and on his way to ignominy, investigations and possibly jail. Netanyahu must stay close to Trump. He needs this war.
To that end, he’s applied maximum pressure to his closest allies in the administration, including Secretary of Defense Pete Hegseth and CENTCOM commander Brad Cooper. Both oppose a negotiated settlement to the war they’ve so grievously mismanaged; both are pushing to restart major combat operations. Secretary of State Marco Rubio and CIA director John Ratcliffe are also following Netanyahu’s lead, as are leaders of the Democratic Party. In a recent meeting on the subject, former president Barack Obama said he opposes the current Iran peace deal being drafted in Doha.
The rest of America’s longtime allies in the Middle East are terrified by the prospect of more war. On September 27th, Netanyahu flew secretly to Abu Dhabi to enlist the UAE in his lobbying effort for a final attack on Iran. The Emiratis refused. After eight months of conflict, Gulf economies are teetering. So are global energy and fertilizer markets. They won’t recover soon. Globally, there are a total of about 850 supertankers used to transport oil from producers to the rest of the world. In October alone, 11 of them were badly damaged in Hormuz. At this pace, a global depression is imminent. A nuclear strike would radically accelerate the destruction. Fallout from a ground explosion at Pickax Mountain would contaminate the Persian Gulf, poisoning the water supply for 100 million people.
And those are just some of the immediate consequences for the region. The rest of the world is every bit as exposed. No country other than the United States has ever used a nuclear weapon in war. Some would like to. An American nuclear attack on Iran would set a new precedent. The Russians have already told at least two other governments that an American nuclear strike on Iran would free them to use nuclear weapons against Ukraine. Pakistan and India would be tempted to do the same against each other, as would North Korea against Seoul. After the first nuclear strike, World War Three is inevitable. That war would be short and final.
We’ve been sleepwalking toward this moment for months. Since February, the administration has quietly rewritten America’s nuclear doctrine to make first use of so-called “battlefield nukes” easier and therefore more likely. No one in Washington in either party seems bothered by this. Now we’re on the brink of it.
Close observers say Trump is likely to decide by next weekend whether or not to use nuclear weapons. That would be November 7, six days from now. To his credit, he’s hesitating. At the moment, Trump is listening to his vice president, JD Vance, and to his envoy and friend Steve Witkoff, both of whom argue a deal with Iran can be made.
They’re right, though it won’t be simple. The Iranians are famously frustrating to negotiate with under any circumstances, and elements of that government have become more radical since Ayatollah Ali Khamenei and his family were killed in February. After decades of isolation, even relatively moderate Iranian leaders seem confused by how decisions are made in the West. (There is a widespread belief in Tehran, for example, that the United States government controls Israel.) But overall, people who have spoken to decision-makers in Iran say there is consensus there that more war is bad for everyone and a deal is worth making.
One group that hasn’t been consulted so far is the global population — the hundreds of millions of people who will be killed along with their children if Trump is pushed by Netanyahu into launching a nuclear strike next week. Now would be the time for them to speak up.
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DECLARACIÓN PÚBLICA ORGANIZACIÓN DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES JUDICIALES @OTJ_Chile:
ANTE LA REMOCIÓN DEL JUEZ DANIEL URRUTIA @urrutilaubreaux
#cortesuprema #poderjudicial
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La rutina de Yerko Puchento que tiene enfurecidos a los republicanos y al gobierno.
No se les ocurra viralizarla. 😉
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FINALMENTE LA BASURA DE MILEI TIENE QUE DISCULPARSE PÚBLICAMENTE CON PRESIDENTE ESPAÑOL O HABRÁ GRAVES CONSECUENCIAS
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Cantante chilena aparece en The Voice Estados Unidos frente a Adam Levine: Atención a la reacción del cantante de Maroon 5 rockandpop.cl/2026/10/cantan…
Ahora se observa quebrada activa hacia Panul 08-10-2026 19:00 Hrs
@mpuentealto
@MuniLaFlorida
@Senapred
Quebrada activa hacia Panul 08-10-2026 19:35 Hrs @mpuentealto @MuniLaFlorida @Senapred pic.x.com/lyJhpdlgw4
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Sin comentarios.
Para bajarle los impuestos a los empresarios, y dejar de percibir USD$2.000MM, ningún problema.
Para pagar $17MM por asesorías de Natalia Duco, ningún problema.
Para pagar Almuerzos en la Moneda con los amigos, ningún problema.
Pero para pagar lo comprometido a Carabineros, la culpa es de Boric que se "robó todo".
Ese es el nivel de quienes le decían a Carabineros -"NO LOS DEJAREMOS SOLOS"-
Saque usted sus conclusiones.
Really ????????????? 🤡🤪💼🐷🏅💰🧯
Diputado José Carlos Meza (Rep.) fue electo presidente de la comisión investigadora por el caso Cerimedo latercera.com/politica/notic…
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Con profundo pesar, lamentamos informar el sensible fallecimiento del Cabo 2º Cristopher Andrés Aguilera Fernández (Q.E.P.D.), de dotación de la 42ª Comisaría Radiopatrullas, quien perdió la vida tras ser cobardemente asesinado en un procedimiento policial en la comuna de Lo Espejo.
En este difícil momento, hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias a su familia, amigos y compañeros de servicio, acompañándolos en este difícil momento.
#OrdenyPatria
Gracias a nuestros recolectores de la Municipalidad de Puente Alto, quienes con su esfuerzo y espíritu aguerrido, se disfrazan, bailan y llevan alegría a los vecinos. 15-09-2026
Mira esto @calicocaatt en Puente Alto
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Enrique Garcia, abogado y socio chileno de Fernando Cerimedo, adquirió notoriedad durante las discusiones constitucionales. Cercano a Franco Parisi, bien conectado y ligado a campañas de desinformación durante esa época, en el segundo proceso desembarcó como árbitro del PDG en el Comité de Admisibilidad Técnica. Si bien hay quienes dicen que su vínculo con la tienda fue por su cercanía con el excandidato presidencial, desde esa colectividad aseguran que, en realidad, García venía recomendado desde el mundo del Partido Republicano, con el que comenzó a tender puentes durante la campaña del Rechazo.
Puedes leer el artículo aquí👇
fastcheck.cl/2026/08/28/enri…
Algo no cuadra con la narrativa en @Sinfiltros_tv @JM_LatorreChile @AndresSepCL de la relacion con #Cerimedo y los #FrancoBots 🎪
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El operador detrás del Rechazo: Cerimedo reconoció su rol en campaña contra la nueva Constitución y uso de trolls para influir en Chile
tinyurl.com/2p9j9wfe
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Está pasando bien piola Enrique García Arancibia, socio de Fernando Cerimedo (Numen), y socio del abogado Hernán Corral.
García fue Coordinador por el Rechazo en RN, y estaba detrás de los "Facilitadores Constitucionales"
Aquí se le ve con Cerimedo en la investidura de Milei



























